Si tu web es de un negocio, la ley te obliga a publicar ciertos textos. No son un trámite decorativo: protegen a tus clientes y te protegen a ti. Esta guía te explica cuáles son y qué incluye cada uno.
Este artículo es informativo y no sustituye el asesoramiento de un abogado o de tu asesoría, sobre todo si tratas datos sensibles (por ejemplo, de salud) o vendes online.
1. Aviso legal
Lo exige el artículo 10 de la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información (LSSI). Identifica quién está detrás de la web. Debe incluir, como mínimo:
- Tu nombre o razón social.
- Tu domicilio.
- Tu NIF.
- Un correo electrónico y otra forma de contacto directo.
- Los datos registrales si eres una sociedad inscrita en el Registro Mercantil, y los de tu colegio profesional si ejerces una profesión colegiada.
Debe estar accesible desde todas las páginas, de forma permanente y gratuita; lo habitual es un enlace en el pie de página.
2. Política de privacidad
Si tu web recoge datos personales (un formulario de contacto, una reserva, un registro), tienes que informar de cómo los tratas, según el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD):
- Quién es el responsable del tratamiento.
- Para qué usas los datos y con qué base legal (consentimiento, contrato, obligación legal…).
- Cuánto tiempo los guardas.
- A quién se los cedes o qué proveedores los tratan (alojamiento, correo, pasarela de pago…).
- Cómo ejercer los derechos de acceso, rectificación, supresión, oposición, limitación y portabilidad, y la posibilidad de reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).
Un detalle importante: en los formularios, la casilla de aceptación no puede venir marcada de antemano.
3. Política de cookies
La regulan el artículo 22.2 de la LSSI y la Guía sobre el uso de cookies de la AEPD, actualizada en julio de 2023. Si tu web usa cookies que no son estrictamente necesarias (analítica de terceros, publicidad, vídeos incrustados que rastrean…), necesitas el consentimiento previo del visitante, y:
- El aviso debe ofrecer en la primera capa un botón para aceptar y otro para rechazar, al mismo nivel y con el mismo peso visual. Rechazar no puede ser más difícil que aceptar.
- Esas cookies no se pueden instalar antes de que la persona acepte.
- Debe poder cambiar de opinión en cualquier momento.
- La política tiene que explicar qué cookies se usan, para qué, de quién son y cuánto duran.
Las cookies técnicas (por ejemplo, la que mantiene la sesión iniciada o el carrito) no necesitan consentimiento, aunque sí hay que informar de ellas.
Por eso en Kiuron preferimos la analítica sin cookies: mides las visitas sin necesidad de banner de consentimiento y sin molestar a nadie.
4. Condiciones de contratación (si vendes online)
Si vendes productos o servicios a través de la web, necesitas unas condiciones que expliquen precios con impuestos, gastos de envío, plazos, formas de pago, garantías, devoluciones y el derecho de desistimiento de 14 días que tienen los consumidores en las compras a distancia, con sus excepciones.
Errores habituales
- Copiar los textos de otra web con los datos de otra empresa.
- Tener un banner de cookies con "Aceptar" grande y "Rechazar" escondido en una segunda pantalla.
- Cargar Google Analytics o el píxel de anuncios antes de que el visitante acepte.
- No actualizar los textos cuando añades una función nueva (una tienda, un área privada, un chat).
Cómo lo hacemos en Kiuron
Todas nuestras webs incluyen aviso legal, política de privacidad y política de cookies adaptados a lo que hace tu web, y las diseñamos para necesitar el mínimo de cookies. Si vendes online, preparamos también las condiciones de venta. Aun así, te recomendamos que tu asesoría les eche un vistazo, porque conoce tu caso concreto.
¿Tienes dudas sobre tu web actual? Escríbenos por el chat y la revisamos gratis.